Inminente caída de un satélite fuera de control a la Tierra
Parece que somos premonitorios. Hace menos de una semana subimos un informe sobre el peligro que esta generando la basura espacial (Ver nota: “Nuevo Peligro: basura espacial”), los artefactos que se han puesto en órbita de la Tierra en la historia de la humanidad y que muchos siguen vagando sin rumbo por estar abandonados o sin uso. Hoy la noticia es impactante, al conocer que un satélite que ha perdido la órbita va a caer definitivamente en nuestro planeta. Se esta calculando su trayectoria y posible daño por el impacto.
DAÑO “AMIGO”

En el UARS no quedan combustibles tóxicos y los expertos han calculado que 26 grandes fragmentos del mismo podrían resistir la reentrada en la atmósfera, incluidas piezas de titanio y depósitos. El artefacto mide 10,7 metros de largo y 4,5 de diámetro.
Un satélite de observación atmosférica, el UARS de casi seis toneladas, que dejó de funcionar en 2005 y que ahora está sin control, caerá a la Tierra mañana Viernes 23 de Septiembre de 2011, según ha anunciado la NASA. A medida que se aproxima el momento de la reentrada, los expertos del Joint Space Operations Center (JSOC), en la base de la Fuerza Aérea de los EEUU en Vandenber (California), van acumulando más datos sobre el satélite y van mejorando sus predicciones de hora y lugar de caída.
Los expertos calculan que el ingreso en la atmósfera se producirá con un margen de un día más o menos (entre hoy, mañana o pasado a mas tardar). Dado que el satélite está en órbita con una inclinación de 57 grados respecto al ecuador, cualquier pieza del mismo que no se queme en la reentrada atmosférica caería entre los 57 grados de latitud norte y los 57 sur. Los expertos de la NASA estiman que los fragmentos podrían extenderse en una franja de unos 800 kilómetros de largo. La probabilidad de que un trozo del satélite caiga sobre una persona es de 1 en 3.200, es decir, “extremadamente remota” (pero no imposible), según ha informado la NASA.
No hay comunicación con el artefacto y el seguimiento de su trayectoria se realiza mediante radar y telescopios, pero el efecto del flujo solar y la propia orientación del UARS influyen en su caída. El JSOC, a partir de ahora, informará diariamente acerca de la reentrada del satélite, y en las últimas 24 horas emitirá varias notificaciones con todos los datos y alertas, según informa la NASA. A estar atentos y precavidos sobre esto, porque como todos sabemos a veces se nos oculta cierta información para “no entrar en pánico”, aunque luego se lamenten grandes pérdidas humanas y materiales. Una verdadera inconciencia.
CONOCE A TU POSIBLE VERDUGO TECNOLOGICO
El UARS (Upper Atmospheric Research Satellite) fue lanzado al espacio, a bordo del transbordador Discovery hace 20 años (12 de septiembre de 1991), con una masa de 5.668 kilogramos más combustible. Era un satélite, que costó 750 millones de dólares, para hacer mediciones de la capa de ozono y de la composición química de la alta atmósfera, así como de los vientos y las temperaturas en la estratósfera. Con diez instrumentos científicos a bordo, tomó datos necesarios para comprender mejor el papel de la alta atmósfera en el clima terrestre y la variabilidad climática.
Funcionó en órbita, a unos 580 kilómetros de altura sobre la Tierra, hasta diciembre de 2005 y, desde entonces, ha ido cayendo poco a poco. Los especialistas que hacen constantemente el seguimiento de las piezas de basura espacial calculaban que este año caería a la Tierra, a finales de septiembre o principios de octubre, y se ha adelantado un poco la fecha respecto a las previsiones iniciales, seguramente debido al fuerte incremento de la actividad solar que se está registrando. ![]()
La NASA estima que el satélite UARS caerá a la Tierra en la madrugada del 24 de septiembre
Los expertos creen que se precipitará en el Pacífico en torno a las dos de la mañana (GMT).
En el rango de horas que contempla el margen de error, el ‘UARS’ pasaría dos veces sobre España.
La web para Seguir en tiempo real la “reentrada” del satélite, está colapsada por el gran número de visitas.
FUENTE
- EL PAIS













